Relación alzhéimer – anemia o anemia – alzhéimer

Tras analizar la hemoglobina, el hierro y otras medidas de la sangre de 211 pacientes de alzhéimer, 133 personas que tenían discapacidad cognitiva leve y 768 personas saludables, y comparar estas medidas con pruebas de la memoria a largo y a corto plazo, y las capacidades cognitivas de los participantes, científicos australianos relación al Alzheimer con un mayor riesgo de anemia.

Los científicos hallaron que, comparados con personas saludables, los pacientes de alzhéimer tenían niveles significativamente inferiores de hemoglobina, concentración media de hemoglobina en las células y hematocrito. Además, éstos presentaron una velocidad de sedimentación de eritrocitos significativamente superior, una posible señal de anemia.

Según reza un comunicado de prensa de la Asociación de la Enfermedad de Alzheimer (Alzheimer’s Association), los participantes que tenían anemia eran 2.56 veces más propensos a tener enfermedad de Alzheimer, mientras que los que tenían alzhéimer tuvieron 2.61 veces más probabilidades de ser anémico.

«En nuestra población, hallamos que los pacientes de enfermedad de Alzheimer tenían más probabilidades de ser anémicos, y esto no se explicó por la deficiencia de hierro en la dieta. Esto sugiere que la producción de hemoglobina es deficiente en los pacientes de alzhéimer«, Noel Faux, del Instituto de Investigación sobre la Salud Mental de Parkville, Australia.

«El alzhéimer no se había reconocido anteriormente como factor de riesgo para la anemia, un problema clínico común para las personas de edad avanzada que puede contribuir a problemas como insuficiencias cardiaca y renal. La causa de anemia en el alzhéimer sigue siendo incierta, pero especulamos que se trata de una enfermedad que afecta tanto al cerebro como a la sangre. Actualmente estamos investigando esta interesante posibilidad«, agregó Faux.

Llegado a estos resultados, lo investigadores demandan más estudios referentes a esta relación.

Relacionan mayor peso con menor capacidad mental

Un grupo de investigadores de la Northwestern University, en Chicago, han establecido una relación de peso y capacidad mental.

Según los estudiosos, liderados por la doctora Diana Kerwin, “por cada punto adicional en una escala de obesidad, el desempeño en el razonamiento, la memoria y otras funciones mentales disminuyen”.

«Lo que encontramos es que, en realidad, la obesidad en sí misma es un factor de riesgo independiente en el declive del rendimiento cognitivo«, sostuvo Kerwin.

Los estudiosos empelaron datos del ‘Women’s Health Initiative’, un estudio nacional sobre enfermedad y muerte entre mujeres estadounidenses.

Luego comparó el índice de masa corporal (IMC, se calcula dividiendo el peso en kilos por la altura en metros cuadrados), una medida usada por médicos e investigadores para evaluar la obesidad, con un test que evaluó la rapidez mental.

Dicha prueba examinó la memoria, el pensamiento abstracto, la escritura y las capacidades temporales y espaciales de orientación de mujeres de entre 65 y 79 años.

Los resultados arrojaron que por cada punto de más en la escala de IMC se registraba un punto menos en el examen mental, reportó el equipo en el ‘Journal of the American Geriatric Society’.

«Mientras que el puntaje de las mujeres seguía dentro del rango normal, el aumento de peso definitivamente tuvo un efecto negativo«, sostienen los autores del estudio.

«Incluso si una persona tiene presión arterial normal y no es diabética, de todos modos habría que considerarlo como un factor de riesgo independiente para la salud cerebral«, añadieron.

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