Bundibugyo, un nuevo tipo de Ébola

Un nuevo tipo de Ëbola

Bundibugyo, ya no es sólo una ciudad en Uganda, pues bajo ese nombre, fue bautizada la quinta variante del Ébola. Tras detectarse en el país un brote del virus, a finales de 2007, con 149 casos sospechosos y 37 muertes, un grupo de investigadores identificó que se trataba de una nueva cepa que también puede causar la temida fiebre hemorrágica. Una enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede ser mortal hasta en un 90% de los casos.

Según revela el estudio que recoge ‘PLoS Pathogens’, los Centros de Control de Enfermedades de EEUU (CDC, siglas en inglés), la Universidad de Columbia, Estados Unidos y el Ministerio de Sanidad de Uganda, se unieron en la investigación.

Ahora, Zaire, Sudán, Reston, Costa de Marfil y Bundibugyo, son todos tipos de virus del Ébola que difieren entre sí con un mayor o menor porcentaje. «Tienen genomas que divergen por lo menos en un 30% ó 40%. Este nivel de diversidad, presumiblemente, refleja las diferencias en el nicho ecológico que ocupan y su evolución», explican los autores de la investigación, dirigidos por Jonathan S. Towner, de los CDC de Atlanta, Estados Unidos.

En los inicios del mencionado brote, cuando se registraron los primeros casos de fiebre hemorrágica, se tomaron 29 muestras de sangre de personas sospechosas de estar infectadas. De éstas, nueve mostraron la presencia de un virus de la familia Ébola pero con alguna peculiaridades, tal y como se pudo ver tras secuenciar su ADN.

«Era distinto al de las otras cuatro especies aunque resultó relacionado con el Costa de Marfil». Esta semejanza entre cepas fue uno de los resultados más sorprendentes. Sigue sin conocerse exactamente cómo se extiende este virus a través de la geografía, se cree en el papel ‘transportista’ de algunas especies de murciélagos pero, sea lo que sea, tiene que ser capaz de extenderlo de Costa de Marfil a Uganda.

El hallazgo de la nueva clase de virus, además de ayudar en el momento del brote a identificar y prevenir las infecciones en la citada ciudad ugandesa, muestra la necesidad de realizar más investigaciones si se quiere lograr una inmunización capaz de erradicar el Ébola.

«Esta investigación también subraya el poder de la detección molecular y las herramientas de caracterización a la hora de identificar rápidamente nuevos agentes patógenos», concluye el documento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *